|
Con el tiempo, uno se convierte en un ser verticalista, así
que decidí empezar por la cabeza. Me llegué
hasta Lomas para verlo al presidente. Se paseaba por los jardines
como frente a una gran audiencia.
-¡Traigo los puños llenos de verdades!- Emulando
la angustiosa y viril exclamación del viejo general
Sarmiento, aislado en su sordera. (yo le veía en las
manos racimos de teléfonos celulares, pero no lo iba
a contradecir: era el presidente y estaba ensayando ¿su
discurso de asunción?)
-Se da cuenta, MiGragna? Yo soy la excepción de la
regla, la prueba viviente de que el pueblo se equivoca: no
me votaron antes y hoy soy presidente... qué cosa ¿no?,
tres años después, sigo caminando solo por mi
jardín.
Mientras se acercaba un grupo de personajes con más
teléfonos, su secretario personal, completamente enfervorizado,
le vocifera, como desde el padock:
- Vamos cabeza a cabeza con el Turco!!!
-Pero, Juan Carlos: ¿por qué no "mano a
mano", "a la par"...
-¡Pero muchachos!, les dije. A ver si la próxima
vez se ponen de acuerdo y definen la interna en casa ¡O
nos vamos a tener que volver todos peronistas?
-Ve, esa no es mala idea, MiGragna: si fuéramos todos
peronistas, estas cosas no pasarían y yo seguiría
hasta el 2020 siendo presidente...
-Pero entonces, lo que ud quiere no es que todos seamos peronistas:
usted quiere un monarquía!
-No, yo solamente quiero el trono...
-Querrá decir "el sillón de Rivadavia"
-¿Y yo qué dije?
Cuando sonó el teléfono (Mientras pegaba un
salto y manoteaba en su bolsillo buscando el celular con vibrador)
- Néstor, ya te dije que no me llames más; cuando
tenga los resultados, vamos a salir al balcón. Esperá
hasta las 6 ¿O te querés quemar haciendo "La
Gran César"?...
-Dr.: ¿Usted no está tomando demasiado partido
por un candidato en especial?
Una luz le brilló en sus ojos
-Porque, según dijo, ud. iba a ser imparcial y lo que
está haciendo, de imparcialidad no tiene nada.
Me miró con cara de pocos amigos. Y mientras se calzaba
los guantes de boxear, aproveché para irme.
Enfilé al Aeropuerto Jorge Newbery, seguro de que
me iba a encontrar con algún conocido, y ahí
estaba Paco Encuestas. Me contaba que existen serias dudas
sobre la legitimidad de las elecciones en el Gran País
del Norte, aunque no lo mencionen abiertamente. Yo aventuré
un tibio "y... sí... los conteos de la Península
de la Florida fueron muy controvertidos...". Paco me
miró con cara de canchero:
-Te quedaste en la historia, MiGragna... Te hablo de las de
Paraguay: el tema es "urnas electrónicas vs. urnas
manuales". En las segundas, un candidato ganaba mientras
perdía en las otras... Sospechoso ¿no?. Pero
eso no es nada: fijate a qué extremos llegamos. En
Paraguay, un comercial decía "si quiere que este
hombre sea presidente", y mostraban una foto del general
Lino Oviedo, "vote por éste", y aparecía
un tal "Guillermo" que ni siquiera tenía
apellido.
En Argentina todavía les queda por aprender de este
ejemplo. Los argentinos tratan de disimular y no ser tan obvios
en sus campañas publicitarias pero, al final, la gente
termina votando a gato por liebre. Una campaña más
directa -como la que te mencioné de mi país-
aclara las cosas para el votante: por lo menos sabe por quién
está votando.
-No aclares más que oscurece...
Paco hacia la puerta de embarque, mientras murmuraba "dicen
que en Paraguay adelantaron los relojes para poder dar antes
la noticia que ya todos saben". Lo vi irse y me quedé
pensando en que su profesión era muy ingrata: si acertaban,
eran "genios", si no, eran inútiles... Y
ahí entendí por qué todos quieren diferenciarse
dando distintos resultados: son tantos que, alguno, termina
acertando y salvando el honor del oficio.
El primer vuelo era hacia la zona de Cuyo, y a ese me subí.
En San Luis, el Adolfo me recibió con una sonrisa de
oreja a oreja y, a esta altura del partido, no sé si
la sonrisa es porque está contento o es una cirugía:
-Hemos arrasado en todo el país, me gritaba, mientras
sus compañeros lo alzaban en andas. De golpe (literalmente),
se escuchó un ruido y al candidato no se lo vió
más. Me acerqué hasta uno de sus colaboradores,
que se estaba comiendo unas planillas,
-Todo fue una equivocación de la sala de cómputos,
teníamos
|
 |
Difícil
Elección: Urnas 2003
Entre todas las decisiones que tuvo que enfrentar la Justicia
Electoral para este 2003, esta fue la más difícil:
¿Dentro de cuál urna votarían los
argentinos?. El abanico de posibilidades era muy amplio: |
 |
| Funeraria
Aborigen-Nacional (descartadas por caras y difíciles
de conseguir) |
 |
| De
Madera Tradicional (descartada porque no se puede abrir
antes de los 4 años y se hacía tarde) |
 |
| De
Madera Modelo Mini (descartada porque debían quemar
el voto antes de ponerlo. Además, sólo servía
para padrones pequeños) |
 |
| De
Acrílico "Transparente" (descartada de
antemano) |
 |
| Electrónica
(ofrecidas gentilmente por el Gobierno de Brasil. Descartada
porque no es cuestión de andar debiendo favores,
además eran demasiado transparentes) |
 |
| Finalmente,
se decidió por el tradicional modelo "Descartable"
(para que hicieran juego con las listas) |
| N.de
la R.: |
En estas elecciones se
presentó un abanico muy amplio de candidatos (no
así de propuestas). Era tan amplio que los electores,
en realidad, no supieron a quién votar, sea porque
todos parecían proponer lo mismo, o porque desconocían
las caras, o porque ni siquiera se dignaron a dar debate.
Claro: la falta de ideas quedó encubierta debajo
de una campaña "gasolera". Esto segmentó
el resultado, dando un margen muy estrecho entre el primero
y el segundo. Tan estrecho fue el resultado que van a
segunda vuelta.
Mirá vos como son las cosas: en EEUU -el verdadero
Gran País del Norte-, con una diferencia de 573
votos, Bush es presidente y, encima, las boletas se guardaron
para la posteridad; mientras tanto, desde aquí
podemos escuchar el "lamento riojano".
Para realizar esta nota, M.I.Gragna se dió el lujo
de recorrer el país en menos de un día.
Y, a nosotros, nos salió cara la tournée.
No sólo por el costo del pasaje, sino por las merecidas
vacaciones que tuvimos que darle, lo cual retrasó
la salida de la revista porque el muy tarambana se llevó
los originales. |
|
las planillas de otro candidato, no llegamos ni con bandera
verde y ambulancia, los muchachos se me desmoralizaron y ahora
andan con los brazos caídos...
Como allí ya no quedaba mucho para hacer, decidí
irme para La Rioja cuando, en medio de una polvareda lo veo
al Adolfo tirado en el piso, diciendo con su último
hilo de voz:
-Si no ganamos fue fraude!!! Y ahí se le sumó
la voz del Alberto: "voy a presentar una demanda en la
Justicia por fraude...."
De pronto hubo un gran silencio y me quedé más
solo que indio malo. Parece que nombrar a la Justicia no les
cayó muy bien a los presentes.
Cuando llegué a La Rioja me encuentro conque todos
-también- estaban festejando. El ex presidente estaba
radiante
-Por qué está tan contento?
-Y... porque hemos ganado
-Pero doctor, si apenas le alcanza para los chizitos...
-Pero, pero... por favor, MiGragna! lo importante es ganar
-Pero doctor: si sumamos a los que no votaron, usted se convierte
en la primera minoría, en defensor del pueblo...
-Pero ¿que me está diciendo? le ganamos en casa.
Vamos a ver qué pasa en el partido de vuelta!
Me fui consternado, sin entender si estaban festejando el
partido de River en la Libertadores o las flamantes elecciones.
En Retiro vi bajar a los enviados del Fondo con carpas, cañas
de pescar y vestidos estilo safari.
-Miren, muchachos: van a tener que volver después del
19 de mayo porque, acá, todavía no ha pasado
nada.
-Y... por eso vinimos preparados, a nosotros nos encanta estar
en Argentina: es como estar en casa, buena carne, buenos vinos,
wonderfull mujeres, es como estar de vacaciones y, de paso,
nos vamos familiarizando con el paisaje.
Mientras dos mastodontes me empujaban a un costado, los enviados
subieron a una "band" negra y se fueron velozmente.
Cuando llegué a lo de Lilita ya habían tomando
la comunión todos. Realmente, ella estaba feliz
-Estamos muy contentos de haber podido demostrar que se puede
hacer política desde otro lugar, me dijo mientras mordisqueaba
un cantimpalo.
-"En" otro lugar, querrá decir...
-Por qué me dice eso?
-Usted dijo que iba a ser presidente...
-Yo dije que iba a ser presidente si Dios quiere, y Dios sabe
por qué hace las cosas. Aproveché que arremetió
con un queso de bola para irme. Ya en la puerta, miré
al cielo y le di gracias a Dios.
En un bar escondido detrás del Congreso los encontré
a Moreau y Losada soooolos, muuuuuy solos, tomando un vino
y brindando. Estaban felices y enardecidos, aunque no se les
notaba:
-Se da cuenta, MiGragna, nosotros también ganamos...
-Disculpe, doctor, ni siquiera los votaron sus familiares
-Pero ¿no se da cuenta? ganamos en experiencia: después
de toda esta historia, nos dimos cuenta de que la culpa es
de la mujer de Chupete, por eso estamos estudiando la manera
de hacer un nuevo plan de convertibilidad
-Pero... ¡si ustedes fueron los que se opusieron a la
convertibilidad!
-Disculpeme, MiGragna, ud. parece un argentino medio: no nos
entiende. De lo que hablamos es de convertir a nuestras mujeres
en diosas cautivantes y ver si, de esta manera, competimos
en las próximas elecciones cautivando al electorado
joven.
Mientras se preparaban para un nuevo brindis, me di cuenta
de que me había llegado la hora de ir a otro lado,
pensando que, para ellos, también.
Llegué -cola de perro- a verlo a López Murphy.
Lo encontré sentado en las escaleras de su casa; estaba
con la cara triste y las orejas gachas
-Pero ¿qué le pasa, doctor? (pregunta pelotuda,
si las hay)
-Menem dice que ganó, el Adolfo, también; Kirshner
también... entonces ¡nosotros perdimos! Pero,
no importa, yo voy a ser el Líder de la Oposición
Responsable: incorruptible, incansable, inclaudicable, insobornable,
indeclinable,
-Insoportable... murmuré mientras me iba. Paré
en un quiosco para comprar aspirinas. José Condón
tenía más cara de dolor de cabeza que yo
-¿Se siente bien, amigo? pregunté
-¡Cómo quiere que me sienta bien! Estoy frente
a una decisión histórica...
-Eh! ¿Todavía no votó? Apúrese,
que ya cierra el Comicio.
-No, yo voté esta mañana: la decisión
es otra. Tengo que prepararme para lo que pase, proque acá,
gane el que gane, va a haber quilombo. Lo que tengo que definir
es si pongo una fábrica de cacerolas o una de valijas...
O mejor, una gestoría de pasaportes... no, no, banderas,
mejor banderas... no, banderas solas no, escarapelas también...
y altavoces... no, bombos ¡eso va a ser negocio!...
bombos...
Me fui pensando que, en la historia de Argentina, todos somos
mitad Moreno y mitad Saavedra. Pero, al final, el pueblo sigue
estando en la calle queriendo saber de qué se trata.
|